Antes de nada supongo que me tengo que disculpar por la falta de respeto injustificada del título.
Por las que voy a escribir aquí, no me disculpo. Éstas son completamente justificadas.

¿Os imagináis la siguiente situación?
Estás en el médico y te comenta que te tienes que someter a una importante operación. Entonces tú, algo acojonad@, le pides más información sobre la operación en cuestión. Él te mira enojado, y, a voz en grito, te contesta:
- ¡¿Pero es que a usted no le enseñaron NADA en el colegio o qué?!

Algo parecido es lo que ocurre con mi profesora de mates. Ella va a su rollo, piensa que sus alumnos son superdotados o algo similar, y pasa de nosotros si no es para criticarnos. Manda, por ejemplo, ejercicios para casa, y luego, al día siguiente, pregunta que si es necesario que corrija alguno. Cuando toda la clase, desesperadda tras dos horas de intentos fallidos con cada ejercicio, le pide que resuelva todos, nos mira como a extraterrestres y nos regaña.

Y es que, a sus cuarenta y un primaveras (según ella: es decir, que tendrá alguna más) no está dispuesta a enseñar a sus alumnos, ¡faltaría más!. Ella explica una vez, y si tenemos dudas, se siente. Haber nacido inteligente.

Esto hace que toda la clase la odie, claro. No es manía, es algo más fuerte. El otro día estaba haciendo en la pizarra los ejercicios del examen de mates -tras regañarnos por lo inútiles que somos y por pedirle que nos enseñase cómo se hacían, por supuesto-, y hubo incluso quien se apostó un café con ella a que había hecho bien determinado ejercicio, ante lo cual la profesora no sólo aceptó -y ganó-, si no que nos "invitó" a hacer más apuestas, "que a lo mejor convierto esto en un negocio".

Cada vez que preguntas a un profesor "profe, ¿he aprobado el examen del otro día?" te manda a la mierda, alegando que a ver si te crees que memoriza las notas de toda la clase antes de salir de casa. La "Pantu" (forma abreviada de pantumaca, la llamamos así por cierto personaje de una serie), en cambio, sabe los errores que cometimos TODOS en el examen pasado. Increíble. De verdad. Sabía en qué punto había fallado cada persona, y qué había puesto. Alucinante. Esta tía se metió a profesora para relajarse corrigiendo exámenes o algo.. Cuando se siente deprimida coje los exámenes y se presta a la delicada tarea de poner un cero tras otros -cierta amiga de otra clase me contó que, hace dos cursos, la profesora le llegó a dibujar el cero usando COMPÁS- y así se relaja; cuando no está estresada guarda los exámenes sin corregir hasta que le resultan útiles para deshacerse del estrés.
Encima la señorita forma, junto a la de Filosofía y la de Historia el trío de "los Ángeles de Charlie", que siempre van juntas, y no me cabe duda de que no pierde ocasión de informar a las otras dos profesoras de nuestros garrafales fallos.

En mi otro instituto no era extraño que los exámenes,a partir de 3º de ESO, durasen hora y media o dos horas. Aquí jamás hacen eso, pero suelen dejarte al menos el recreo, para no ir tan mal de tiempo. La de mates pasa olímpicamente de perder 15 minutos de recreo en sus alumnos, y, lejos de acortar el examen, pone unos bastante largos. Ante las quejas de la clase, contesta que "yo lo hago en 15 minutos". ¡No te jode..! Ella tiene una carrera universitaria (se supone, por que aquí todo va como va..) en la que, en teoría, no ha hecho más que ejercicios imposibles. Nosotros llevamos diez cursos tocándonos la.. oreja haciendo sumas, restas, multiplicaciones, tonterías de Ruffini (¿divisiones normales..? JA) y poco más. Y casi todo con calculadora. No, no estamos acostumbrados a hacer las tonterías esas que ella explica. Normal que tardemos. ¿De qué se extraña?

Por otro lado, es una profesora MUY injusta, en mayúsculas, negrita y con luces de león. Cuando viene a clase de buen humor, genial, pero cuando no... Es entonces cuando le parece que es necesario corregir los deberes. Y sacar gente a la pizarra para que los resuelva. Qué casualidad, siempre saca a los que ayer faltaron a clase, los que hoy le han dicho algo que no le ha gustado por el pasillo, los que ayer le miraron mal, los que han tardado más de lo debido en sacar el material, los que han llegado tarde, los que no han hecho los ejercicios o los que le han pedido que corrija, en concreto, tal apartado.

La mayoría, al salir a la pizarra, avisamos que NO los sabemos hacer. ¿Sirve de algo? No. Ella te obliga a hacer lo que puedas, y cuando te paras por que no tienes imaginación suficiente para seguir moviendo números al azar te grita por inútil.
Y te obliga a continuar.

¿La "mejor" anécdota..? Hace así como un mes le pidió a una amiga mía que se levantara. Es una chica que NUNCA habla en clase, toma siempre apuntes, hace los deberes y jamás se va de pellas. En serio, una buenísima alumna. La profesora, de malos modos, le dijo que si le importaría mucho borrar la pizarra; ella le contestó que no le importaba, sin asomo en su voz de nada más que obediencia. ¿Qué hizo la profesora...?
- ¡¡A mí no se me falta al respeto!! ¡Al aula de expulsados!
La chica en cuestión, M., le pidió una oportunidad para explicarse y decir que no le estaba faltando al respeto. La profesora le siguió chillando hasta que ella salió de clase. Bonita mujer, que echa a la única alumna que ni siquiera le pide que corrija..

Aparte de todo esto, tiene pequeñas anécdotas de las que da cualquier profesor de matemáticas. Confiesa que la peli del exsorcista la hicieron pensando en ella -no me hace falta juramento del director; la creo, la creo- y de vez en cuando hace demostraciones de cómo le da vueltas la cabeza. Va siempre manchada de tiza, de arriba a abajo, aunque no es nada raro entre las profesoras de mi instituto... Va completamente despeinada, por que tiende a mirar hacia su libro, en la mesa, estando de pie; se le descoloca el pelo y se lo "aplasta" hacia atrás tal y como cae al incorporarse. Y, lo peor de todo, tiende a ponerse camisetas súper escotadas. Los lunes por la mañana. Ese espectáculo los lunes a las ocho de la mañana no alegran el día precisamente.. Con su manía de mirar el libro estando de pie, nos enseña todo a los de primera fila.., no, no es un espectáculo agradable, creedme.

Ufff.. qué bien sienta poner verde a tu profe "favorita" :D